El Objetivo
Jorobada necesitaba reorganizarse para convertirse en un espacio fluido, integrado y claramente zonificado. El proyecto buscó dar protagonismo a la cocina como corazón del restaurante, redefinir el recorrido del usuario y sumar una zona de bar y coctelería. Para cumplir con los requerimientos de área, se planteó la ampliación del restaurante sobre el mar mediante un sistema de palafitos. Partiendo de una estructura existente, el reto fue potenciarla para reducir mantenimiento y mitigar el calor, consolidando el proyecto como un conjunto coherente que expresara, desde su sistema constructivo, la relación con el Pacífico y la adaptación histórica de las comunidades afrocolombianas a este territorio.
LA SOLUCIÓN
La cocina, entendida como eje cultural y espacial del Pacífico, se proyectó como un elemento central y visible desde todo el restaurante. Integrada al recorrido, permite que el comensal sea testigo de los procesos de cocción y emplatado, resaltando el carácter gastronómico y artesanal del proyecto. La ampliación sobre el mar retoma el sistema tradicional de palafitos, generando nuevos espacios que mejoran la experiencia del usuario e incorporan una zona de bar. En este espacio, la exhibición de licores se convierte en protagonista, destacando bebidas tradicionales como el biche y potenciando el oficio del barman como parte del espectáculo. La cubierta fue transformada mediante el uso de paja en reemplazo del zinc, reduciendo el calor y la humedad. Sus desplazamientos generan un sistema de ventilación natural que facilita la extracción de olores de la cocina y mejora el confort ambiental del conjunto.
Donde la cultura se vuelve espacio



Donde vive el ritual del Pacífico












Lenguaje visual Jorobada
EL OBJETIVO
Jorobada no contaba con una identidad de marca que representara de forma clara la riqueza cultural, artesanal y natural de Tumaco. Aunque su propuesta gastronómica estaba profundamente ligada al Pacífico colombiano, esta conexión no se reflejaba de manera coherente en su imagen visual ni en la experiencia del restaurante. El reto fue desarrollar una identidad auténtica y contemporánea que tradujera el territorio, sus oficios y su memoria en un sistema visual capaz de integrarse al espacio, potenciar la experiencia gastronómica y construir una marca con carácter, coherencia y sentido de origen.
LA SOLUCIÓN
Se desarrolló una identidad integral que traduce la esencia del Pacífico colombiano y de Tumaco a un lenguaje visual contemporáneo y coherente. El logotipo nace de la silueta de la cola de la ballena jorobada —símbolo de fuerza, migración y protección— y a la vez evoca las manos abiertas, representando el trabajo artesanal y la cocina hecha con técnica, dedicación y alma. Desde este símbolo se construyó un sistema gráfico completo donde tipografía, ilustraciones y color dialogan entre lo natural y lo humano. Inspirada en el manglar, la madera y el mar, la identidad se integra naturalmente al espacio, conectando la marca con la arquitectura, los materiales y la experiencia real del restaurante.





CLIENTE
JOROBADA
SERVICIOS
Branding, Arquitectura
AÑO
2026